El yorkshire terrier es un perro de tamaño mini que no suele superar los 3 kilos de peso. Se trata de un perro de aspecto compacto, con un pelaje largo, fino, y sedoso, que cuelga por los costados casi hasta el suelo. El pelaje situado en el cuerpo y en la cola es de un oscuro tono azul acero, mientras que en el resto es de un tono tostado. Generalmente se les corta la cola por la mitad.
Son perros alegres y activos, muy leales, por lo que pueden ser unos buenos perros guardianes. Se trata de una raza un tanto ruidosa, que tiende a ladran con cierta frecuencia. Este hecho, unido a su afición a mordisquear cualquier cosa, hace que no sean la raza más adecuada si hay niños muy pequeños en la casa.
El yorkshiere terrier, si bien se ha convertido en el símbolo del perro faldero por excelencia, tuvo un origen más humilde: se les usaba como cazadores de ratas.