El gato de angora turco, catalogado dentro de la categoría II, es una de las llamadas razas naturales. Una de las razas originadas de forma natural en tiempos remotos. Originarios de la actual Turquía, y a pesar de ser el primer gato de pelo largo introducido en Europa estuvo muy cerca de desaparecer, el angora turco estuvo muy cerca de desaparecer al extenderse el gato persa. Afortunadamente el interés por esta raza resurgió en los Estados Unidos allá para la mitad del Siglo XX.
Su cabeza es triangular, no demasiado grande. Destacan sus orejas en punta y de buen tamaño, así como sus grandes ojos que pueden ser azules o incluso dispares (de un color diferente cada ojo). El cuerpo no es demasiado grande aunque de aspecto sólido. Destaca asimismo la cola larga y ancha en la base, de largo pelo sedoso. El pelaje es en general largo, fino, y muy sedoso, con tendencia a ondularse en la parte inferior. El color tradicional es el blanco, aunque también se pueden encontrar otras combinaciones de color: negro, azulado, negro ahumado, atigrado, punteado, bicolor, etc.
El angora es un gato tranquilo y hogareño, aunque prefiere tener algo de espacio para hacer ejercicio.