El gato del bosque de Noruega, o gato del bosque noruego, es una de las llamadas razas naturales, es decir, una raza que se originó de forma natural sin intervención humana hace mucho tiempo.
Se trata de un gato de gran tamaño, fuerte, con cabeza triangular en la que destacan unas grandes orejas rematadas por penachos de pelo, al estilo del lince. Sus extremidades son robustas y provistas de fuertes uñas que le permiten trepar con facilidad incluso por paredes. Su pelaje, con gran variedad de colores, es largo y espeso, con un gran collar de pelaje para darle calor. Es un gato adaptado al frio.
Es un gato robusto y muy buen cazador de ratones, acostumbrado a vivir en granjas desde hace muchísimo tiempo y que por tanto es capaz de convivir bien con el hombre pero que necesita espacio para hacer ejercicio.